martes, 6 de septiembre de 2011

LUCAS MATTHYSSE EN LA RECTA FINAL


Lucas Martín Matthysse tiene a Erik Morales entre ceja y ceja. Y ese 17 de septiembre, en Las Vegas, intentará bajar a un mito, a una leyenda del boxeo mexicano, para empezar a escribir su propia historia.
Es hora de que este chico callado, de pocas palabras, de mucha predisposición al trabajo, pague en oro todo lo que de él se espera.
Después de las tres semanas de intenso ...s trabajos físicos en el gimnasio Axion, a cargo de Javier Viglizzo, Lucas tuvo su día esperado, el que le puso presión para saber cómo responde en acción.
En el gimnasio Municipal Héctor Mario Paladino, atendido por Javier Blanco, el chubutense arribó acompañado por sus entrenadores, Coca Andrada y Cuti Barrera, y tras una entrada en calor de 20 minutos, ingresó a uno de los dos rings.
El primero en colaborar con la sesión de guanteo fue Marcelino López, acaso uno de los livianos más importantes que hay en la Argentina. Nino mostró su velocidad de desplazamiento, lanzó mucho su jab y obligó a Lucas a acortarle el camino para probarse en la corta distancia.
Wilfredo Vilches también tuvo su tiempo y el guanteo fue intenso y vibrante, con un trabajo serio de ambos y por momentos con golpes lanzados a fondo.
Después de seis minutos intensos con Wilfredo (que analiza la posibilidad de enfrentar a Sebastián Luján), ingresó a la escena el colombiano Dunis Linan (16-18-2), quien arribó al país en las últimas horas. El cafetero, adaptándose a Matthysse y la ciudad, mostró velocidad de golpes, pero no representó para el argentino lo exigente que tal vez esperaba. Lo mismo ocurrió con su compañero, el también superligero Fidel Monterrosa Muñoz (26-4-2), quien puso a prueba al argentino en el segundo capítulo, después de analizarse.
El ingreso al ring del invicto Jonatan Palacio fue lo más sustancioso de la tarde para Matthysse. Porque el bonaerense, unos seis kilos más arriba que el aspirante al título mundial, lanzó sus golpes a fondo, trabó e hizo pensar a Lucas en situaciones límites. Es lo que quiere Coca Andrada: “Él (Morales) te va a plantear la pelea corta, se te va a tirar encima. Tenés que pensar, saber cómo responder a eso. Usá los codos, separate rápido y sacá el cross”, le dijo el entrenador días atrás. Johnny fue, en cierta medida, la exigencia que esperaba en una situación de desgaste, con buena parte de media pelea transcurrida.
Después de esos 30 minutos de guanteo, Matthysse fue a descargar sus energías con un trabajo liviano de cielo y tierra primero, de puching ball después y de elongación en el final junto a Barrera.
En Santa Rosa había pasado su día más intenso de actividad. El que esperaba para saber de qué está hecho en esta capital y sobre todo para pensar en las luces de Las Vegas, pero sin encandilarse. La meta es otra y el propio Lucas Matthysse la tiene bien clara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario